RUSIA

Exoatleta
El ExoAtlet recibió recientemente la certificación por parte del ente regulador de la salud pública rusa —Roszdrav—, y ya puede ser distribuido en el mercado nacional. Hasta hoy, el proyecto ha atraído unos dos millones de dólares en inversiones y ahora se somete a pruebas clínicas, relató Beréziy en la entrevista a Sputnik.



"[El exoesqueleto] ayuda a los pacientes a recuperar, como mínimo, el funcionamiento de sus órganos internos y, como máximo, a restaurar la función motora. Nuestro sistema de manejo les permite seleccionar un movimiento cualquiera, o sea, cualquier tipo de paso: ancho, alto, corto, rápido, largo o gradual", explicó.

El aparato cuenta con dos versiones: una para uso individual en el hogar y otra para hospitales. Las versiones se diferencian tanto en el equipo como en el software, de modo que su precio es distinto.

El coste aproximado de una unidad se calcula en 24.000 dólares, mientras el siguiente exoesqueleto más barato, de producción israelí, cuesta unos 70.000 dólares.

Los creadores aspiran a hacer su aparato más asequible a todos los bolsillos. El acuerdo con el Ministerio de Sanidad ruso sobre la creación de estándares de rehabilitación para fijar las tarifas del uso de ExoAtlet en los hospitales es una de las opciones

La compañía, asimismo, prevé fabricar los exoesqueletos para pacientes menores de edad —que a menudo tienen otras enfermedades, como parálisis cerebral—.

 "En este sentido, aparecen varias dificultades: el esqueleto para los niños supone una estructura totalmente diferente, puesto que son más frágiles, más pequeños y crecen rápidamente", profundizó Beréziy.

 
Por ahora, la distribución de ExoAtlet se limita a Rusia, pero, según la directora de la empresa, su producto ya ha recibido solicitudes de compra de los países de Oriente Medio. Sin embargo, para vender su aparato hay que recibir la certificación en cada país particular y, en cada caso, la entrada costará al menos un millón de dólares.

"Necesitamos inversiones de mayor escala para entrar en los mercados internacionales. Para obtener la certificación estadounidense se necesitan unos dos millones de dólares y, al menos, dos años de pruebas clínicas. En Europa la cifra es un poco menor, mientras que en Corea es de un millón de dólares", señaló.

 De todos modos, el exoesqueleto ya ayuda a los pacientes rusos a ponerse de pie otra vez. Uno de los usuarios de ExoAtlet, gracias al aparato, puede caminar por sí mismo sin ninguna ayuda.

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