Reino Unido



Reino Unido apuesta por el avance tecnológico y la innovación ferroviaria.

Con una inversión de cinco millones de libras esterlinas (alrededor de 6,11 millones de euros), el gobierno británico lidera un importante plan de innovación tecnológica ferroviaria en el Reino Unido, que involucra a más de 20 empresas inglesas y al Rail Safety and Standards Board (RSSB), el ente que concentra los esfuerzos en investigación y desarrollo de la industria ferroviaria inglesa. Los proyectos a desarrollar prometen abrir nuevos campos para la industria ferroviaria y además explotar posibles cruces con la industria del automóvil. Se centran básicamente en la optimización de procesos de seguridad, eficiencia energética y atención al usuario, entre otras cuestiones. Por Pablo Javier Piacente.

El gobierno inglés y la industria local han destinado 6,11 millones de euros al desarrollo de un completo plan de optimización tecnológica e innovación en el sector ferroviario, en el que participarán además más de 20 empresas. Temáticas inherentes a la seguridad, a la eficiencia energética y a los servicios que se ofrecen a los pasajeros constituyen los ejes de la iniciativa, que busca incrementar el campo de acción para los actores de la industria ferroviaria y abrir también áreas conjuntas de trabajo con la industria automotriz.






El programa tiene como propósito acelerar la innovación y el crecimiento empresarial en el sector ferroviario del Reino Unido, apoyando el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan abordar los desafíos actuales y futuros y satisfacer las necesidades de los usuarios, tanto en el área británica como en los mercados ferroviarios internacionales. 



El sector tecnológico está cobrando un enorme protagonismo en el desarrollo de la economía a nivel global, principalmente en lo que respecta a los avances en robótica, informática, microelectrónica, telecomunicaciones y biotecnología. Las inversiones en este mercado van en aumento, sobre todo en Asia, Norteamérica y Europa.

En Europa, destaca Reino Unido, que goza de una gran fortaleza económica debido al desarrollo de su industria, que ha sabido adaptarse a los vaivenes del mundo, especializándose en sectores de alta tecnología, y en una alta formación de su capital humano.

Además de la producción de consumibles químicos, maquinaria y material de transporte, todos ellos con un potente crecimiento del sector tecnológico, Reino Unido está adquiriendo gran protagonismo debido a su tecnología financiera. En este entorno, el nacimiento de numerosas “Status” es una realidad palpable, con oportunidades únicas para emprendedores con buenas ideas y novedosas propuestas.

El desafío para quienes se integren en este prometedor sector tecnológico, radica en la necesidad de mantener un ritmo de innovación permanente y adaptarse a un mercado igualmente ágil y eficaz, dado que el ciclo de vida de los productos tecnológicos es muy corto, y obliga a generar ofertas con precios atractivos para los consumidores, más fácil de cumplir por las grandes corporaciones, mientras que los pequeños fabricantes deben conquistar a sus adeptos a base de talento, innovación y enfocándose en nichos de mercado muy específicos.

Es importante recordar que, tras Irlanda, Reino Unido es el segundo país donde resulta más fácil abrir un negocio en Europa, además de ocupar el primer puesto en cuanto a facilidades de acceso al crédito, avalada por una sólida legislación de protección de las inversiones. Y en ello reside su principal atractivo, una protección a los inversionistas minoritarios que además podrán confiar en que la administración de sus participaciones es segura. Otro aspecto muy interesante es el tipo impositivo que se aplica a las empresas, que se sitúa en el 21% de sus ganancias, contando todos los impuestos y gravámenes, frente al 40% que aplica Estados Unidos, o el 35,64% de Japón.

Además, existe una tributación especial y ventajas fiscales para las empresas que cuenten con menos de 600 empleados, con una exención del 22,5% en los impuestos generales, siempre y cuando estas empresas cumplan con otro requisito más, invertir el 32% de los costes totales en actividades de investigación.

Gracias a estas facilidades, las empresas pueden establecerse en Reino Unido y pueden competir tecnológicamente a nivel global, pues pueden ”testar” la tecnología e innovar procesos que luego se extenderán a la matriz. Es más eficiente investigar e invertir en I+D en Londres, que en otras ciudades del mundo; hecho que se ve favorecido por la combinación de factores en su entorno pues cuenta con una eficiente infraestructura de telecomunicaciones, con red 4G extendida y un mercado de banda ancha muy competitivo.

Actualmente, las mayores tecnológicas han instalado una sede en Reino Unido y se han creado importantes clusters digitales, transformando en importantes centros tecnológicos las ciudades de Brighton, Londres, Reading, Edinburgh y Cambridge. La economía digital inglesa emplea a más de 1,46 millones de personas, con proyección de incrementarse un 5,4% anual hasta el 2020.

Para España representa un reto conquistar el mercado británico. Hoy por hoy, las exportaciones que mayores ingresos reportan a España corresponden a productos de tecnología industrial (biotecnología, equipo médico hospitalario, equipos municipales, componentes y accesorios de automoción, nanotecnología, robótica, defensa y seguridad militar), siendo el Reino Unido nuestro tercer país importador. Pero nuestro país debe elevar su competitividad, ya que la investigación y avance tecnológicos no esperan, y hay otros países que están incrementando la producción de bienes tecnológicos.



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